En la incertidumbre se mantiene la familia de una paciente de 58 años que fue diagnosticada, en febrero último, con cáncer de cuello uterino en fase IV. Y es que, su tratamiento de radioterapia fue interrumpido a la mitad. A la mujer le programaron 26 sesiones y alcanzó a recibir solo 13. Cuando acudió para la sesión número 14, le informaron que el tomógrafo simulador del Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas (IREN) Centro estaba inoperativo y que debía esperar la llegada de un técnico desde Lima para su reparación, sin brindarle una próxima fecha.
Su esposo, Nilo Santibáñez, expresó su preocupación porque la enfermedad puede agravarse debido a la suspensión del tratamiento. Recordó además que para iniciar las sesiones ya habían esperado más de un mes debido a problemas previos con el mismo equipo.
El director del IREN Centro, Pablo Rodríguez Ruiz, confirmó que el tomógrafo simulador dejó de funcionar pese a que los aceleradores lineales ya habían superado su proceso de mantenimiento. Confirmó que este equipo es indispensable para planificar las sesiones de radioterapia y que, sin él, los tratamientos no pueden realizarse con normalidad.
“Si este simulador no funciona a pesar que tengamos operativos los aceleradores, no se puede dar el tratamiento como corresponde”, señaló.
El problema, según explicó, es económico. El hospital requiere más de 13 millones de soles anuales para garantizar el mantenimiento integral de todos sus equipos, pero el año pasado recibió apenas 900 mil soles y este año el presupuesto asignado fue similar.

